sábado, 25 de octubre de 2003
Me asomé somnolienta a la ventana. Siempre hago eso al despertar. Asomarme a la ventana, esperando que hubiera algo extraño en la ciudad. Pero tengo la certeza de que está bien, porque si no fuera así sería la primera en enterarme.
Me arreglé para el primer día de clases. Estar en preparatoria será bastante distinto. Aunque no temo mucho porque sé que mi querido Shaoran estará conmigo. O al menos eso espero....
Sí, debe ser así, estamos comprometidos. Aunque a veces le da por pensar en esa Sakura. Sin embargo hace tiempo que no la vé, entonces no creo que haya peligro.
Ya ni siquiera hay peligro en la ciudad, no últimamente. Creo que se han terminado las fuerzas malignas que había. Por esto sentía que pronto las cosas iban a cambiar.
-Buenos días - me dijo mi madre cuando entré en la cocina para el desayuno.
-Buenos días-contesté al sentarme en una de las cómodas sillas del comedor.
-¿Crees que esta ciudad necesite de nosotras todavía? -me preguntó.
-No, creo que en esta ciudad ya no tengo mucho trabajo que hacer. -le dije mientras cogía un pan.
-Así es. Creo que Hong Kong es ahora mas segura de lo que nunca fue. Por eso decidí que lo mejor es cambiar a otro lado donde sí nos necesiten.
Me quedé callada. Mi madre era una hechicera muy poderosa, y yo había heredado ese talento. Era mas que nada una gran responsabilidad, pues siempre había que mantener la paz del lugar donde viviéramos. Recuerdo cuando nos cambiamos por primera vez. Estaba muy molesta por perder a mis amigos. Tenía apenas 7 años. Me costó un poco de trabajo adaptarme al nuevo lugar. Con el tiempo me acostumbré. Ahora habíamos cambiado de lugar de vivienda unas 5 veces. Mi madre dice que ella pasó por cosas peores que yo, que agradezca que nos hemos cambiado poco.
Esta vez no quería cambiarme. Aquí tenía grandes amigos y aparte estaba Shaoran conmigo, y no quería alejarme de él.
Sabía que esta situación se presentaría algún día, pero no deseaba que ese día llegara. Así que no pude contestar a lo que mi madre proponía. Solo deseaba salir de su casa a un lugar donde no me hablaran de retirarme de este lugar que me gusta tanto.
-¿Qué piensas? -preguntó mi madre colocando un plato con el desayuno enfrente de mí.
-Que no tengo hambre.-dije. Y así era, la noticia no me daba muchos ánimos, y aparte me sentía algo nerviosa por mi primer día de preparatoria. -Nos vemos en la tarde. -dije mientras me ponía de pie de forma silenciosa. Tomé mis libros y salí de casa.
Nadie va a alejarme de él. Nunca. A menos que...
-No.-me dije.-Sakura tampoco. Tenemos un compromiso, no podemos terminar con eso...
Y me apresuré para encontrarme con él lo más pronto posible.
Me arreglé para el primer día de clases. Estar en preparatoria será bastante distinto. Aunque no temo mucho porque sé que mi querido Shaoran estará conmigo. O al menos eso espero....
Sí, debe ser así, estamos comprometidos. Aunque a veces le da por pensar en esa Sakura. Sin embargo hace tiempo que no la vé, entonces no creo que haya peligro.
Ya ni siquiera hay peligro en la ciudad, no últimamente. Creo que se han terminado las fuerzas malignas que había. Por esto sentía que pronto las cosas iban a cambiar.
-Buenos días - me dijo mi madre cuando entré en la cocina para el desayuno.
-Buenos días-contesté al sentarme en una de las cómodas sillas del comedor.
-¿Crees que esta ciudad necesite de nosotras todavía? -me preguntó.
-No, creo que en esta ciudad ya no tengo mucho trabajo que hacer. -le dije mientras cogía un pan.
-Así es. Creo que Hong Kong es ahora mas segura de lo que nunca fue. Por eso decidí que lo mejor es cambiar a otro lado donde sí nos necesiten.
Me quedé callada. Mi madre era una hechicera muy poderosa, y yo había heredado ese talento. Era mas que nada una gran responsabilidad, pues siempre había que mantener la paz del lugar donde viviéramos. Recuerdo cuando nos cambiamos por primera vez. Estaba muy molesta por perder a mis amigos. Tenía apenas 7 años. Me costó un poco de trabajo adaptarme al nuevo lugar. Con el tiempo me acostumbré. Ahora habíamos cambiado de lugar de vivienda unas 5 veces. Mi madre dice que ella pasó por cosas peores que yo, que agradezca que nos hemos cambiado poco.
Esta vez no quería cambiarme. Aquí tenía grandes amigos y aparte estaba Shaoran conmigo, y no quería alejarme de él.
Sabía que esta situación se presentaría algún día, pero no deseaba que ese día llegara. Así que no pude contestar a lo que mi madre proponía. Solo deseaba salir de su casa a un lugar donde no me hablaran de retirarme de este lugar que me gusta tanto.
-¿Qué piensas? -preguntó mi madre colocando un plato con el desayuno enfrente de mí.
-Que no tengo hambre.-dije. Y así era, la noticia no me daba muchos ánimos, y aparte me sentía algo nerviosa por mi primer día de preparatoria. -Nos vemos en la tarde. -dije mientras me ponía de pie de forma silenciosa. Tomé mis libros y salí de casa.
Nadie va a alejarme de él. Nunca. A menos que...
-No.-me dije.-Sakura tampoco. Tenemos un compromiso, no podemos terminar con eso...
Y me apresuré para encontrarme con él lo más pronto posible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Sakura Kinomoto
Tomoyo Daidouji
Shaoran Li
Eriol Hiragizawa
Meiling Li
Shu Lai
Alpha Mcgregor
Matthew Mcgregor

No hay comentarios:
Publicar un comentario